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Benjamin Einisman F.
Bar Mitzvá |
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Hola. Me
llamo Benjamín Einsiman Fleiderman. Mis papás se llaman Lucho (Z’L)
y Poly. Tengo dos hermanos: Jason (27) y Helly (21).
Estudio en el Colegio Ben Yehuda, en 8º básico.
Los sábados voy a Tzeirei-Amí.
Mis hobbies son ver tele, jugar tenis, jugar con mi sobrino Nicolás
(1 año) e ir a Tzeirei, donde lo paso excelente.
Estoy muy orgulloso porque voy a hacer mi bat Mitzvá, y me voy a
convertir en adulto, y se que estoy cumpliendo una de las más
grandes Mitzvot de nuestro pueblo. |
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Tzav
Las cenizas de los holocaustos (olot) debían ser
removidas del área por el Cohén. La Olá es traída por alguien que se
olvidó de cumplir con un mandamiento positivo de la Torá. El Cohén
retiene el cuero. El fuego en el Altar debe arder constantemente.
El Sacrificio de Minjá es una ofrenda de comida que está hecha de
harina, aceite y especias. Un puñado de esto se quema en el Altar, y un
Cohén come el resto antes de que se fermente. La Parashá describe los
Korbanot especiales ofrecidos por el Cohén Gadol cada día, y por los
hijos de Aarón y sus futuros descendientes en el día de su
inauguración.
Se describe el Jatat, el sacrificio que se trae después de haber cometido
una trasgresión accidental; las leyes de la matanza y el esparcimiento de
la sangre del Asham, el Sacrificio por una trasgresión intencional de
para ciertas leyes. Se describen detalladamente los Shelamim, varias
clases de ofrendas de paz y la prohibición de dejar los restos de la
Todá (el Sacrificio de agradecimiento) sin comer hasta la mañana. Todos
los sacrificios deben ser quemados después de que ya no se los puede
comer.
Está prohibido comer la sangre y la grasa de un animal. Se describe en
detalle la ceremonia de inauguración para Aarón, sus hijos, el Mishkán
y todos sus implementos.
Vemos que la Parashá de esta semana nos habla, entre otros temas, de la
obligación del Cohén de recoger personalmente las cenizas de los
sacrificios diarios. ¿Podemos imaginarnos a los Cohanim, quienes vestían
atuendos especiales y costosos, haciendo este trabajo “sucio” u “denigrante”?
¿Cuál es el sentido de esta Mitzvá?
Será quizás que aquellos que debían despertar en los corazones del
pueblo sentimientos de humildad y arrepentimiento sincero, debían
comenzar ellos mismos por poseer estos valores. Tener que realizar estas
tareas le recordaba a los sacerdotes su verdadera naturaleza humana, y
evitaba de esa manera la soberbia en sus corazones, de tal manera que sus
palabras y sus actos sean sinceros.
Lamentablemente estamos acostumbrados a llevar un doble estándar; nos
mostramos de una manera en público, pero lamentablemente no acompañamos
esa imagen en la vida privada. Nos preocupamos de mostrar una imagen de
humildad, que en realidad no tiene un real reflejo en nuestras intenciones
más íntimas.
Mi Parashá nos muestra la forma de encarar nuestras vidas como judíos,
mostrándonos el camino de coherencia y verdadera humildad que debe reinar
en nuestras existencias. Y este mensaje cobra mayor fuerza aún en la
víspera de Pésaj, fecha en la que debemos sacar de nuestras vidas todo
vestigio de Jametz, símbolo de la soberbia.
Shavúa Tov.
Benjamín Einisman F.
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