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Resumen
de la Parashá Miketz
El ego es un instrumento que puede servirnos para buenas acciones, pero que
si es utilizado en exageración puede hacernos vivir momentos poco
agradables. Esta semana, en nuestra parashá, encontramos que a Iosef, el ego
le viene jugando una mala pasada, y es por eso que termina en la cárcel del
Faraón de Egipto.
Pero, en la misma, se vuelve conocido y logra notoriedad cuando la gente se
entera de su aptitud para interpretar los sueños. Es entonces que el Faraón
quien lo hace llamar para que le interprete los sueños a él, y ganándose su
favor, pasa de vivir en una dura celda a convertirse en Ministro de Egipto.
Es real el hecho de que la señora de Potifar había sido el medio para que
Iosef fuera a la cárcel, pero nuestros sabios nos comentan que Iosef
realmente merecía estar los diez primeros años en la cárcel por haber
provocado sufrimiento a sus hermanos al contarles sus sueños.
A pesar de que éstos eran verdaderos, fueron malinterpretados por los
hermanos como un delirio de grandeza y poder, por parte de Iosef, quien se
equivocó también en contar a su padre Iaacov los malos actos de sus
hermanos, y esto trajo un año de cárcel por cada hermano que había hecho
sufrir. Al salir de la cárcel se convirtió en una persona nueva, con más
sentimiento hacia el prójimo, preparado para reinar y dirigir a un Egipto de
siete años de hambre.
Finalmente con su actitud, Iosef nos enseña que los problemas y dificultades
son un toque de atención para corregir nuestras reacciones y no repetir los
errores que provocaron esos sufrimientos. Iosef entiende lo importante que
es limitar el ego, y es por eso que termina logrando recuperar la hermandad
entre Israel.
Y es justamente ese sentimiento de unión el que nos permite festejar Janucá,
la fiesta en la que los pocos vencen a los muchos, los débiles a los
fuertes. Sólo con la unión entre hermanos es posible hacer frente a la
adversidad. Iosef lo había entendido cientos de años antes, y su ejemplo
sirvió a las siguientes generaciones para fortalecerse y vencer.
Agradecemos en este Shabat la colaboración de Maxi Shalom.
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