Resumen de la Parashá Shlaj Lejá

PARASHAT SHLAJ LEJÁ (NÚMEROS 13:1 – 15:41) (Semana que termina el 25-06-05)

Esta parashá contiene una cantidad de situaciones o componentes destacables, comenzando por su nombre: shlaj lejá “Envía para ti (o por ti), hombres para que exploren la tierra de Canaán” Este versículo, conteniendo la orden de D’s, admite dos interpretaciones : Una, (para ti, para tu conveniencia), es que Moshé requería conocer las condiciones existentes en la tierra de Canaán; condiciones que Adonai, obviamente, conocía a la perfección. La otra (por ti), es que no se trata de una orden sino que deja a la decisión de Moshé, el enviar o no espías . En definitiva, Moshé envía doce hombres, uno por cada tribu , con la misión de reconocer el terreno, la calidad de la tierra y de sus frutos, de los que debían traer muestras; saber de sus habitantes: si eran muchos o pocos, fuertes o débiles; de las fortificaciones de sus ciudades. Cuarenta días duró la misión que se les encomendó y a su regreso relataron a Moshé y a Aarón y a la comunidad toda, lo siguiente: *Que efectivamente era una tierra de la que manaba leche y miel y presentaron las muestras de los frutos que trajeron: un enorme racimo de uvas, que debía ser transportado por dos hombres, granadas e higos. *Que sus habitantes, que residían en enormes ciudades fortificadas, eran poderosos gigantes, ante los cuales ellos se veían así mismos como langostas. Diez de los doce espías (meraglim) expresaron su opinión en cuanto a la imposibilidad de conquistar esos territorios, al paso que los otros dos: Caleb ben Yefuné, de la tribu de Judá y Oseas ben Nun, a quién Moshé le cambió el nombre por Josué(Yoshúa) La narración de lo que habían observado asustó sobremanera a los Bnei Israel, que criticaron fuertemente a Moshé por haberlos sacado de Egipto para enfrentarlos a esa situación, iniciándose un motín en que pedían otro jefe para volver . Este comportamiento enojó a Adonai que manifestó su voluntad de exterminar a toda la comunidad, excepto Caleb y Yoshúa, y crear un nuevo pueblo a partir de Moisés. Este último, hábilmente, le argumenta a D’s que tal actitud sería vista por los otros pueblos como un fracaso en su objetivo de llevarlos a la Tierra Prometida y que por tal razón los mataba en el desierto. HaShem accede a la rogativa de perdón de Moshé, pero castiga a los diez que malinterpretaron su misión y demostraron carencia de fe en Su poder , con una plaga que los aniquiló. Y al pueblo, que reaccionó contra Su voluntad, lo condena a vagar cuarenta años por el desierto, un año por cada día que duró la misión de exploración, de manera que esa generación moriría sin conocer la Tierra Prometida. Cuando los hijos de Israel se enteraron de esto, expresaron su arrepentimiento y decidieron subir al monte (que estaba en la dirección de la Eretz Israel), pero fueron advertidos por Moshé de que eso no les serviría ya que, habiendo transgredido el mandato divino y perdido también Su favor, serían abatidos por los amalecitas y cananeos. Desobedecieron igualmente esta advertencia, siendo atacados y derrotados por esos pueblos.

Más adelante D’s instruye a Moshé acerca de sacrificios y ofrendas que se efectuarán cuando habiten en la Tierra Prometida, reiterando la igualdad de derechos y responsabilidades de los extranjeros que morasen con ellos. Entre tales sacrificios figuran tanto los correspondientes a pecados involuntarios( por desconocimiento) como los a sabiendas. También se reafirma la santidad del Shabat, al ejecutar (por lapidación) a un hombre sorprendido cortando leña en ese día. Adicionalmente se establece la obligación de separar una parte de la jalá para ser ofrendada a HaShem. La parashat termina con el mandato divino de hacerse flecos (tzitzit) en los bordes de sus vestiduras. Los versículos que forman este precepto son los que recitamos, a diario, luego del SHEMÁ (vayomer) A continuación resumimos algunas de las enseñanzas que nos entrega esta sección: a) No perder la fe en D’s (comportamiento de los diez espías) b) Mantener, sin exagerar, la autoestima (…”nos veíamos como langostas a nuestros ojos”) c) No rebelarse contra la voluntad divina (nuevamente el pueblo lamentando el haber dejado la esclavitud. Ahora amotinado al escuchar el informe de los espías) d) Recordar los preceptos (hacerse tzitzit) y e) cumplirlos (caso del leñador en Shabat)
SHABAT SHALOM

Héctor Goldfarb