Cartillas de judaísmo

Cartillas de judaísmo

SUCOT-SHMINÍ HATZERET-SIMJAT TORÁ

SUCOT (14 y 15 hasta el 21 de Tishrei )
FIESTA DE LAS CABAÑAS O DE LOS TABERNÁCULOS
(AÑO 2008 : 14 y 15 hasta el 20 de Octubre)

Para evitar confusiones recordemos que en Israel se celebra Sucot durante una semana, comenzando el 15 de Tishrei. En la diáspora se incorpora un día adicional como Día de Fiesta Mayor, que es el 14 del mes.
El primero (los dos primeros en la diáspora) y el último día son totalmente festivos, es decir, no se trabaja. Los días intermedios (Jol Hamoed Sucot) se realizan servicios religiosos, pero no está vedado totalmente el trabajo.
El séptimo día de celebración recibe el nombre de Hoshaná Rabá. Toma su nombre de una serie de cánticos religiosos denominados hoshanot, en que se repite el pedido hoshía ná = “sálvanos, por favor”

Otros Nombres de Sucot
Además del ya mencionado Jag HaSucot (Fiesta de las Cabañas), esta fiesta se la conoce como:

Jag HaAsif (Fiesta de la Cosecha)
Zman Simjateinu (Tiempo de Nuestra Alegría)
Jag (Fiesta)

Sucot es una de las tres fiestas de peregrinación, junto con Pésaj y Shavuot, y así como Pésaj se conoce como Fiesta de la Libertad y Shavuot como Fiesta de Recepción de la Torá, a ésta se la denomina Fiesta de la Alegría. Aunque se trata del festival bíblico de la cosecha, también recuerda los campamentos de nuestros antepasados en el Sinaí durante cuarenta años; ¿por qué entonces la Torá se refiere a ella como “tiempo de gozo”?. Una interpretación alude al hecho que estando pocos días después de Iom Kipur, el sentirnos agraciados por el perdón, es motivo de enorme alegría.
La sucá (singular de sucot) es una cabaña pequeña cubierta por ramas en lugar de techo1 . Está adornada con frutas y flores. Tradicionalmente los miembros de la familia viven o al menos comen en ellas. En el antiguo Israel la celebración de la cosecha en los campos tenía lugar en cabañas semejantes.
Lo extraño sobre Sucot es que parece enfatizar nuestra vulnerabilidad. Durante los siete días de la festividad residimos en una “ramada” temporal, expuestos a los elementos, privados del confort de nuestros hogares a los que estamos tan acostumbrados. Las leyes de la Torá ven en esto lo siguiente: La estructura misma de la sucá es temporal y no hay techo sólido sobre nuestras cabezas (se debe poder ver el cielo). Pero justamente es esta vulnerabilidad la que nos produce satisfacción porque nos damos cuenta, mientras estamos sentados en la sucá, que en todo tiempo somos dependientes de nuestro Creador. Por lo tanto, nunca estamos solos en este peligroso mundo; estamos bajo Su protección. Nos damos cuenta que somos parte del gran drama de la historia Judía y que cada uno de nosotros tiene un rol noble y protagónico que desempeñar en este drama.
Al agradecimiento por la protección divina se une el reconocimiento por los dones de D’s. Este se expresa mediante un ramillete de plantas especiales que antiguamente se llevaba al Templo: una cidra, una rama de palma datilera, mirtos y sauces de los arroyos (Arbaat HaMinim o Cuatro Especies 2 ). Estas plantas representan todos los tipos de vegetación producidos por la tierra. La cidra (etrog: fruto cítrico parecido al limón) posee belleza, aroma y sabor; los dátiles- representados por el Lulav (hoja de palma datilera)- carecen de perfume pero son dulces al paladar; los mirtos (Hadás) no tienen sabor pero sí un grato perfume; los sauces del arroyo (Aravá) no tienen en sí nada excepcional, sin embargo, como muchas plantas similares, son indispensables en la tierra. Los rabinos trazaron un paralelo entre la sociedad humana y estas cuatro plantas: hay gente llena de sabiduría y utilidad; otros pueden poseer conocimientos pero carecer de humana comprensión; algunos pueden ser bondadosos pero no son dueños de grandes dotes intelectuales y, finalmente, hay quienes son simplemente seres humanos. Todos ellos conforman una gran familia en la que cada quien es esencial y nadie es prescindible. Este simbolismo se aplicó también a la sociedad judía. Así, el Etrog representa a las personas que saben Torá y viven de acuerdo a ella, el Lulav representa a las personas que sin saber Torá mantienen los principios éticos en ella contenidos, el Hadás encarna a la gente que sabe Torá, pero no se comporta de acuerdo con lo que ella estipula y el Aravá retrata a quienes no conocen la ley ni viven su inspiración.
El ramo festivo se agita durante la lectura del Halel, o Salmos de agradecimiento (Salmos 113-118). A medida que se recita cada una de las palabras , las ramas apuntan a los diferentes puntos cardinales y arriba y abajo. De los cuatro confines de la tierra, desde los cielos y desde los suelos que están debajo de los pies, han llegado los dones de D’s. Él está en todas partes y, por ende, hay que agradecerle en todas las direcciones.

HOSHANÁ RABÁ
Decíamos que el séptimo día tiene esta denominación especial. Cuando existía el Templo de Jerusalén, se caminaba con las cuatro especies vegetales simbólicas de la fiesta en torno del altar. Después pasó esa costumbre al oficio sinagogal y se canta el “Hoshaná” caminando en círculo dentro de la sinagoga. En el séptimo día se practicaban siete vueltas.
Este séptimo día de Sucot fue adquiriendo con el tiempo un significado muy peculiar propiciado, particularmente, por las ideas cabalísticas y por la imaginación popular. Hoshaná Rabá llegó a ser una prolongación del Día del Juicio, esto es de Iom Kipur. En efecto fue definido como “Pequeño Iom Kipur”.
En el mes de Tishrei se suceden tres grandes acontecimientos. El primero es Rosh Hashaná (1 de Tishrei), “Año Nuevo”. En este día, según el Talmud y legendarias tradiciones, tiene lugar el Juicio de todos los hombres. D’s juzga a todos los hombres según las acciones que éstos realizaron durante el año. Se abre el Libro de las Memorias y de ahí brota el recuerdo de todas las acciones, y de acuerdo con ello juzga D’s a los seres humanos. Pero el juicio no concluye ahí.
Transcurren diez días de plazo, hasta Iom Kipur que es el día de la conclusión del Juicio y, según su nomenclatura hebrea, “Día del Perdón”. Se le da al hombre la oportunidad de reflexionar sobre sus actos, de arrepentirse de todo corazón y, en consecuencia, de rogar el perdón divino. En Iom Kipur concluirá el Juicio y saldrá a luz el veredicto final.
No obstante, la tradición prolonga el plazo hasta el séptimo día de Sucot, hasta Hoshaná Rabá. Por eso el hombre judío sentía y siente en esta ocasión un estremecimiento reverencial frente a su destino futuro que el cielo señalará.

SHMINÍ HATZERET (22 de Tishrei)
OCTAVO DÍA DE ASAMBLEA ( Año 2008 : 21 de Octubre)

El octavo día de fiesta, corona a los precedentes siete días de Sucot. Aunque el Pentateuco lo menciona expresamente, se discute si es una fiesta separada de la primera o una culminación de ella.
Otra acepción de la palabra hatzeret es retención, queriendo indicar el deseo de prolongar la semana de Sucot.
En este día , después de la lectura de la Torá se incluye la oración de Izkor y en el transcurso del Musaf se pronuncia una oración por la lluvia (gueshem).
A partir de ésta fecha y hasta Pésaj, se intercala en la Amidá un versículo especial por las lluvias.


SIMJAT TORÁ (23 de Tishrei)
ALEGRÍA DE LA TORÁ ( Año 2008 : 22 de Octubre)

Ritualmente se la considera como el segundo día de Shminí Hatzeret
Cabe anotar que esta fiesta es diferente a cualquier otra del calendario Judío, ya que no está basada en ninguna literatura bíblica, talmúdica o rabínica, sino que tiene su origen en el deseo del Pueblo Judío de expresar su amor y aprecio por la Torá.
Cuando concluye Sucot, comienza esta festividad, la fiesta de la Torá3, en que se celebra la culminación de la lectura anual de la Torá , para reiniciarla nuevamente Antes de la lectura todos los rollos son sacados del arca y llevados en procesión siete vueltas (hakafot) alrededor de la sinagoga. Se baila con el Rollo del Libro en las manos, mientras alrededor juegan los niños con banderitas y una manzana sobre ellas.
Uno de los miembros ancianos de la congregación es honrado con el nombre de jatán Torá (el novio de la Torá) y a él se dirige el lector que recita el párrafo final de la Torá (que es la novia). Por otra parte un miembro joven casado es honrado como el jatán bereshit (el Novio del Génesis) y a él le son leídos los primeros versículos del nuevo ciclo. En este caso la Creación es la novia.
Además en esta oportunidad todos los niños presentes son llamados a una alyá especial a la Torá (Kol Hanaarim), para significar la continuidad del estudio de la Torá.

BIBLIOGRAFÍA
“Que es el Judaísmo”. Rabino Esteban Veghazi. “El Ser Judío”. Rabi Hayim Halevy Donin. “Celebraciones Judaicas”. Jaime Barylko. “Usos y Costumbres del Pueblo Judío”. Jaime Barylko. “La Esencia de Israel”. Rabino Moshé Frank. “Tradiciones y Costumbres Judías”. Erna C. Schlesinger. “Una Historia de la Experiencia Judía”. Rabino Leo Trepp. “Understanding Judaism”. Rabí Mordechai Katz. “Living Jewish”. Rabi Berel Wein.”Una Invitación a la Vida Judía”. Gachi Waingortin.