Cartillas de judaísmo

Cartillas de judaísmo

TEFILÁ (ORACIÓN, PLEGARIA)
(Continuación)

SHEMÁ ISRAEL
El tercer párrafo de Shemá se refiere al precepto de los tzitzit. Dice: “Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan franjas sobre los bordes de sus ropas…Y cuando viereis estas franjas recordaréis los preceptos de D’s y los cumpliréis…”(Números 15:37-41). Cabe mencionar que los tzitzit (cada uno de los cuatro flecos que se colocan en las esquinas del talit) debían ser de un determinado color: tejelet, que equivale a un azul o celeste.
El mensaje de fondo de estos versículos es “ver para recordar y cumplir”, de donde deducimos que estos flecos o franjas deben estar a la vista y usados durante el día, en que hay luz natural. Por eso nos colocamos talit sólo en los servicios de Shajarit y Minjá en Shabat. La única excepción es Iom Kipur, en que el especial ambiente espiritual requiere tener constantemente presente los mandatos divinos.
Además, es costumbre en diversas comunidades, sostener los tzitziot en la mano derecha durante la recitación del Shemá y hasta Veiatzib, al terminar de decir: “Sus palabras son vivientes y duraderas, fidedignas y placenteras por siempre…”, expresando de esta manera nuestra esperanza de ser redimidos hacia Eretz Israel.
Un aspecto interesante tiene que ver con la guematria (valor numérico de las letras del Alef-Bet).La cantidad de hilos y la forma de ser trenzados y enrollados simbolizan el nombre de D’s y las 613 mitzvot. Veamos: el valor numérico de la palabra tzitzit (flecos) es 600; si le sumamos los 8 hilos y los 5 nudos del tzitzit, hacemos un total de 613, que equivale al número de mitzvot (preceptos) que nos ha ordenado HaShem. Por otra parte, en la confección de cada fleco se efectúan 39 vueltas del hilo (7-8-11-13). Que hay detrás del número 39? El nombre más sagrado de D’s, el tetragramón, está compuesto por las siguientes cuatro letras: Yud-Hei-Vav-Hei, cuya guematria es 26 y el 13 restante está contenido en la unicidad de D’s, que la representa la palabra hebrea EJAD (uno o único). De esta manera, en los tzitzit están representados los 613 preceptos y el carácter único de D’s., que en dos oportunidades recitamos en esta oración.
En nuestro primer comentario sobre el Shemá (Cartilla Nº 14), hablamos acerca de las ocasiones en que se recitaba. Una de ellas, consignada en el Talmud (Berajot 4b y 60 a) e incorporada en la tradición, es la que la sitúa al acostarnos antes de dormir. Esta, que tiene un carácter estrictamente personal, ya que el individuo se encuentra sólo consigo mismo, se dice que fue instituida con propósitos de seguridad y defensa, no sólo en su sentido literal de protección durante el sueño en que uno se encuentra indefenso, sino que para cuidar el alma, del que va a yacer en la cama, de cualquier daño espiritual que pueda amenazarla. Otra opinión señala que su valor reside en dormirse con palabras de Torá.


Fuentes: “Rezar como Judío”,Rabi Hayim Halevi Donin. “A Guide to Jewish Prayer”, Rabbi Adin Steinsaltz. Sidurim: Consejo Mundial de Sinagogas y Artscroll. Curso Tefilá Lemaasé, Yeshivá Kehilatít, Morim: David Arias y Natan Waingortin. Curso Halajá Lemaasé, Yeshivá Kehilatít, Moré: Javier Pizarro.