Cartillas de judaísmo

Cartillas de judaísmo

TRADICIONES

MITZVOT(5)

(Continuación)

I PRECEPTOS POSITIVOS ( MITZVOT ASÉ)

Grupo 1 La creencia en D´s y nuestras obligaciones hacia él.

16.-REUNIÓN DEL PUEBLO EN EL SANTUARIO, EN SUCOT (“HAKHEL”).

Es el precepto con el cual se nos ordenó que el pueblo todo se reúna en el (día) segundo de Sucot de todo año posterior al de Shemitá (sabático de remisión), para que se les lea versículos de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 31: 10-12 : (10)“Y les ordenó Moisés : “Al cabo de siete años, en el año de la remisión (de las deudas por préstamos), en la fiesta de los tabernáculos (Sucot), (11) cuando todo Israel sea convocado ante el Eterno tu D’s en el lugar que Él escogerá (por santuario), leerás esta Ley ante Israel para que todos la oigan. (12) Reunirás para ello a toda la gente: hombres, mujeres, niños y forasteros, para que aprendan a temer al Eterno vuestro D’s y observen todos los preceptos de esta Ley””

17.-QUE EL REY ESCRIBA UN ROLLO DE LA TORÁ PARA SÍ (“KETIVAT SEFER TORA LAMELEJ”).

Todos los judíos debían poseer el Rollo de la Torá. Adicionalmente, los reyes debían escribir un segundo Rollo que debía inspirarlos en su reinado. En Deuteronomio 17:18-20 está escrito: “(18) Y cuando se siente en el trono de su reinado se escribirá para él una copia de esta ley como la que tienen los sacerdotes levitas. (19) Y (esa copia) estará con él y la leerá todos los días de su vida, para que aprenda a temer al Eterno su D’s y sepa cumplir todas las palabras de esta ley y sus preceptos, (20) para que su corazón no se ensoberbezca por sobre sus hermanos y no se aparte de los mandatos divinos, ni a la derecha ni a la izquierda, y para que así pueda prolongar sus días de reinado, él y sus hijos, sobre Israel”

El Sefer Hajinuj (Mitzvá 494) enfatiza que, dados los poderes prácticamente absolutos del soberano – nadie puede controlar sus actos, llamarle la atención y con sus órdenes podía golpear a su país y decretar la muerte para cualquiera de sus súbditos – inevitablemente se hace necesario que sobre él haya algo que lo resguarde y le recuerde – con su constante presencia delante suyo – que debe conquistar su instinto y subyugarlo a su corazón. Y así se entiende el que los Sabios dijeran (Talmud, Sanedrín 21b) : “ Cuando sale a la guerra – el Rollo de la Torá está con él; cuando se sienta a juzgar – el Rollo de la Torá está con él; cuando se apresta a comer – el Rollo de la Torá está con él”

18.-QUE CADA VARÓN TENGA UN ROLLO DELA TORÁ PROPIO (“KETIVAT SEFER TORA”).

Como se adelantaba en el caso anterior, cada varón debía tener un Rollo de la Torá para sí. En efecto, en Deuteronomio 31: 19 aparece : “Y ahora escribid este cántico para enseñarlo a los hijos de Israel poniéndolo en su boca, como testimonio Mío contra ellos” En lo posible debe ser escrito por su propia mano, o si no, comprarlo o encargar que lo escriban para él. No es suficiente poseer uno por herencia, ya que el precepto establece que la persona debe realizar una acción para cumplirlo. Así, en este caso, cuando lo compró cumplió. En cambio, cuando lo recibió por herencia, al no mediar acción alguna, no cumplió este precepto.
El Rosh (Rab. Asher ZL), explica que en nuestros días, en que un rollo de la Torá se escribe para llevarlo a la sinagoga y leer de él en público, es un precepto activo que todo aquel que disponga de los recursos compre Jumashim, Mishnaiot, Talmud y comentarios sobre los mismos, para que él y sus hijos puedan estudiar de los mismos, pues la obligación de escribir un rollo de la Torá es para estudiar de él.

Este precepto debe ser observado por los hombres en todo lugar y en todo tiempo, pero las mujeres están exentas de cumplirlo.

19.-BENDICIÓN DESPUÉS DE LA COMIDA (“BIRKAT HAMAZÓN”).

Es el precepto con el cual se nos ordenó agradecer a D’s luego de toda comida, como figura en Deuteronomio 8:10 : “Cuando hayas comido y te hayas saciado, bendecirás al Eterno tu D’s por la buena tierra que te dio.”
Se deduce que no hay obligación de recitar Birkat Hamazón a menos que la persona se haya saciado; sin embargo, nuestros Sabios decretaron que incluso si la persona comió una cantidad de pan equivalente al volumen de una aceituna, ella está obligada. Y con mayor razón se debe recitar una bendición antes de comer, pues si la persona debe bendecir cuando está saciada, más aún debe hacerlo cuando está hambrienta (y quiere aplacar su apetito mediante una creación de D’os).

Este precepto debe ser observado por hombres y mujeres en todo lugar y en todo tiempo.

(Continuará)