Cartillas de judaísmo

Cartillas de judaísmo

MITZVOT(8)
(Continuación)

I PRECEPTOS POSITIVOS ( MITZVOT ASÉ)

Grupo 2 El Santuario, el Sacerdocio y los Sacrificios.

25.-ENCENDIDO DE LA MENORÁ (“HATABAT HANEROT”)

Es el precepto con el cual se ordenó a los sacerdotes encender las Luces continuamente ante D’s. Dice en Éxodo 27:21 : “En el tabernáculo de reunión, fuera del velo tendido delante del testimonio, Aarón y sus hijos lo prepararán (el candelabro), desde la tarde hasta la mañana, (para que arda) ante el Eterno, como ley perpetua para las generaciones de los hijos de Israel”

Preguntaron los Sabios: ¿Acaso D’s precisa de luz? ¿Acaso, durante los cuarenta años en que Israel deambuló por el desierto, no procedió gracias a Su luz – la columna de fuego que encabezaba las filas del campamento – ? En realidad, las luces del Candelabro eran sólo a los efectos de testimoniar que la Presencia Divina se encontraba en el seno de Israel (Talmud, Shabat 22b).

26.-LA BENDICIÓN SACERDOTAL (“BIRJAT COHANIM”)

Este precepto ordena a los sacerdotes bendecir a Israel cada día. Aparece en Números 6:23-27 : “Dile a Aarón y a sus hijos: <<Así bendeciréis a los hijos de Israel:
Que el Eterno te bendiga y te guarde.
Que el Eterno haga resplandecer tu rostro y te dé Su merced.
Que el Eterno alce Su faz sobre ti y te dé paz.
Y pondrán Mi Nombre sobre los hijos de Israel y los bendeciré>>”
Este precepto debe ser observado en todo lugar y en todo tiempo.

27.-EL PAN DE LA PROPOSICIÓN (“LEJEM HAPANIM”)

Este precepto nos ordenó colocar Pan de la Proposición[1] ante D’s , siempre. Lo que aparece en Éxodo 25:30 : “Y pondrás sobre la mesa permanentemente el pan de la proposición”
Najmánides explica este precepto en base a que ya que el pan ocupa un lugar preponderante como sustento de vida, le corresponde también un lugar similar en el servicio del Templo. Puesto que las bendiciones de D’s, regularmente, le llegan al hombre mediante los canales naturales. El Pan era – a su juicio – colocado sobre la Mesa a fin de que hubiera un elemento concreto sobre el cual invocar Su bendición.

28.-PONER EL INCIENSO DIARIARAMENTE SOBRE EL ALTAR DE ORO (“KETORET”)

Este precepto ordenó a los Sacerdotes colocar el incienso[2] dos veces, diariamente, sobre el Altar de Oro, como está escrito: “Y quemará sobre este altar Aarón incienso (k’tóret) de especias todas las mañanas al encender las luminarias (del candelabro)” “También quemará Aarón el incienso por las tardes al encender las luminarias. Se hará así perpetuamente, por vuestras generaciones” (Éxodo 30: 7-8)

29.-EL FUEGO PERPETUO DEL ALTAR (“ESH TAMID”)

La ordenanza aparece en Levítico 6: 6 : “Fuego perpetuo arderá en el altar y no se apagará” [3]

30.-QUITAR LAS CENIZAS DEL ALTAR (“TERUMAT HADESHEN”)

Este precepto ordenó a los Sacerdotes retirar diariamente las cenizas de sobre el Altar[4], como figura en Levítico 6:3 : “Y el sacerdote, vestido con túnica de lino y calzones de lino sobre su carne, quitará las cenizas dejadas por la combustión de los holocaustos y las pondrá a un costado del altar”


[1] Léjem Hapaním, en hebreo. Consistía en doce panes de medidas y pesos determinados, que se colocaban sobre la mesa del Templo semanalmente.
[2] La fórmula del incienso está dada en mané, equivalentes cada uno a 100 shékel (aprox. 2,27Kg.).Este incienso se componía de los siguientes ingredientes: bálsamo, onycha, gálbano, olíbano, almizcle, costo, espinacardo, azafrán, canela, corteza de canela. En conjunto totalizaban 365 mané, además de otros elementos utilizados en el proceso de elaboración de cada uno de ellos. Es decir, la misma cantidad que el número de días del año solar, utilizándose ½ mané en cada oportunidad. La imitación de esta fórmula para disfrutar de su aroma está prohibida en virtud de una Mitzvat Lo Taasé.
[3] Una Mitzvat Lo Taasé prohíbe apagarlo.
[4] El Sefer Hajinuj explica que es parte de las cosas que se hacían por gloria del Santuario, para enaltecer su honra y embellecerlo según nos fuera posible. Con respecto al Altar, una forma de dotarlo de belleza era quitando las cenizas del lugar en que luego habría de encenderse el fuego, además de que éste arde mejor cuando no hay cenizas por debajo.