Cartillas de judaísmo

Cartillas de judaísmo

MITZVOT(18)
(Continuación)

 I PRECEPTOS POSITIVOS ( MITZVOT ASÉ)

Grupo 2  El Santuario, el Sacerdocio y los Sacrificios.

88.-QUE LOS SACERDOTES COMAN EL REMANENTE DE LA ‘MINJÁ’ (“AJILAT SHEAREI MINJÁ LAKOHANIM”)

Es el precepto con el cual se ordenó a los Sacerdotes comer lo que sobre de las (ofrendas) Minjá.

Como está escrito: “Y el sobrante lo comerán Aarón y sus hijos. Lo comerán como pan ázimo, en lugar santo, en el atrio del Tabernáculo” (Levítico 6:9).

 

 

89.-QUE LOS SACERDOTES COMAN DE LOS SACRIFICIOS (“AJILAT KODASHIM LAKOHANIM”)

Es el precepto con el cual se ordenó  a los Sacerdotes comer de la carne de los (sacrificios) sagrados – es decir: el Jatat y el Ashám , que son (sacrificios de) Santidad Mayor-

Como está escrito: “Comerán lo que ha servido para su expiación, para ser santificados, pero ningún extraño comerá tales cosas, que son santas” (Éxodo 29:33).

 

90.-INCINERAR LAS SANTIDADES QUE SE IMPURIFICARON (“SREIFAT KODASHIM SHENITMEU”)

Es el precepto con el cual se nos ordenó quemar las Santidades que se impurificaron.

Como está escrito: “La carne que tocare cosa impura no será comida, sino que se quemará. …” (Levítico 7:19)

 

91.-INCINERAR LAS SANTIDADES CUYO LAPSO DE CONSUMICIÓN CADUCÓ (“SREIFAT NOTAR”)

Es el precepto con el cual se nos ordenó quemar el remanente[1].

Como está escrito: “Nada podrá dejarse para un tercer día; si algo quedare, será consumido por el fuego” (Levítico 7:17).

El precepto de quemar el remanente de los Sacrificios una vez que pasó el tiempo estipulado para su ingestión se debe a que la carne, por naturaleza, comienza a descomponerse pasado cierto lapso de tiempo y la Torá no quiso que el Sacrificio sea despreciado a causa de ello.

 

92.-QUE EL ‘NAZIR’ DEJE CRECER TODO EL PELO DE SU CABEZA.

Es el precepto con el cual se ordenó al Nazir[2] dejar crecer su pelo.

Es lo que Él, exaltado sea, dijo: “En todo el tiempo de su nazareato no pasará navaja por su cabeza. Mientras transcurra ese tiempo de consagración al Eterno será santo y se dejará crecer sus cabellos ilimitadamente” (Números 6:5)

En Moré Nevujím (3:48) Maimónides compara la santidad del Nazir con la del Sumo Sacerdote. Ello se debe, en su opinión, al hecho de que éste se abstiene de los placeres de la vida, tales como cortarse el pelo, beber vino, etc.

 

93.-OBLIGACIONES DEL ‘NAZIR’ AL FINALIZAR SU ‘NEZIRUT’

Es el precepto con el cual se ordenó al Nazir cortar el pelo de su cabeza y traer sus sacrificios  al concluir los días de su nezirut .

Es lo que Él, exaltado sea, dijo: “Y esta es la ley del nazareo cuando fenezca el tiempo de su nazareato. En la ocasión será llevado a la entrada del tabernáculo, y brindará una ofrenda al Eterno de un cordero sin tacha, de un año de edad, por holocausto, y una cordera, también sin defecto y de un año de edad, por ofrenda expiatoria, y un carnero sin mácula para ofrenda pacífica, y una cesta de pan ázimo y tortas de harina de sémola amasada con aceite y hojaldres de pan ázimo amasados con aceite, y su oblación y sus libaciones” (Números 6:13-15).

 

94.-CUMPLIR LO QUE SE DIJO.

Es el precepto con el cual se nos ordenó cumplir todo lo que hemos impuesto verbalmente sobre nosotros: juramento, promesa, sacrificio y similares.

Es lo que Él, exaltado sea, dijo: “…pero la palabra salida de tus labios la mantendrás y la cumplirás tal como lo prometiste al Eterno tu D’s) (Deuteronomio 23:24 y Números 30:3)

Las promesas son un arma de doble filo. Básicamente, nuestros Sabios alaban al que las formula para habituarse a la restricción o para controlar algún apetito, como ser comer o beber, etc. A ese respecto, declaran que ‘las promesas son un cerco para la abstinencia’ y las ven apropiadas (Temurá 3b). Por el otro lado, su violación es tan grave que nuestros Sabios ven preferencial no formularlas cuando cabe una mínima posibilidad de su incumplimiento (Julín 2a) y dicen: ‘Una persona que formula una promesa y no la cumple es como si hubiera erigido un Altar prohibido’ (Nedarím 60b)

 

95.-ANULACIÓN DE LAS PROMESAS.

Es el precepto con el cual se nos ordenó (lo referente a) la anulación de las promesas, vale decir, la orden de juzgar con esas leyes que se nos dio; pero no significa que, como fuere, sea imperativo que las anulemos. El precepto consiste en que se nos ha ordenado tratar aquel  tema de acuerdo a esta ley. Las situaciones principales se exponen en Números 30:2-17).

(Continuará)

 

[1] Notar en Hebreo significa remanente o residuo.  La Torá fijó el tiempo de consumición de las Santidades Mayores y de los ‘Shlamím Comunitarios’ en un día y una noche, el de Todá y el ‘carnero del Nazir’ en un día y una noche, el del Shlamím de un individuo en dos días y una noche, y el del Cordero Pascual en toda esa noche. Lo que sobra, pasados estos lapsos de tiempo, se denomina notar.

[2] El término nazir denota algo apartado y consagrado. Es una promesa con protocolos especiales y generalmente es por 30 días. La finalidad de su promesa es lograr una disciplina contra la tentación, evitar el orgullo, lograr dones espirituales, e incluso iniciación de la profecía.