Cartillas de judaísmo

Cartillas de judaísmo

MITZVOT(28)
(Continuación)

 

I PRECEPTOS POSITIVOS ( MITZVOT ASÉ)

 

Grupo4  Presentes para el Templo, los pobres, los Sacerdotes y los Levitas; el Año Sabático y el Año del Jubileo; la preparación de las comidas.

 

149.-SEÑALES DE KASHRUT EN LOS ANIMALES (“SIMANEI KASHRUT BABEHEMA VEJAIA”)

            Es el precepto con el cual se nos ordenó observar las características del animal y la bestia, es decir: que sean rumiantes y sus pezuñas estén partidas, y (sólo) entonces está permitido comerlos.

El que se nos haya prescrito revisar que cumpla con estas características lo califica como Precepto Positivo[1]. Es lo que Él, exaltado sea, dijo: “Esta es la bestia que comeréis…” (Levítico 11:2)

Este precepto debe ser observado por hombres y mujeres en todo lugar y en todo tiempo.

 

150.-SEÑALES DE KASHRUT EN LOS SERES VOLADORES (“SIMANEI OF”)

            Es el precepto con el cual se nos ordenó (revisar) las señales de los seres voladores y consiste en que sólo algunas especies de ellos estarán permitidas (comer). Tales señales no fueron estipuladas en la Torá, sino que son resultado de análisis a partir de la enumeración de especies permitidas y prohibidas[2] (Deuteronomio 14:11-20)

 

151.-SEÑALES DE KASHRUT EN LAS LANGOSTAS (“SIMANEI JAGAVIM”)

            Es el precepto con el cual también se nos ordenaron las señales de (kashrut en) las langostas y son aquellas enunciadas explícitamente en la Torá (Levítico 11:21): “Que tiene rodillas por encima de sus patas”, es decir, que sus rodillas sobresalen notablemente por encima de sus patas.

 

152.-SEÑALES DE KASHRUT EN LOS SERES ACUÁTICOS (“SIMANEI DAGUIM”)

            Es el precepto con el cual se nos ordenaron las señales de (kashrut en) los seres del agua[3]: son las especificadas en la Torá, como está escrito: “Esto comeréis de todo lo que hay en el agua” (Levítico 11:9)

 

 

I PRECEPTOS POSITIVOS ( MITZVOT ASÉ)

 

Grupo5 Los Días Festivos y las observancias relativas a ellos.

 

153.-CALCULAR MESES Y AÑOS (“KIDUSH HAJODESH”)

            Es el precepto con el cual Él, exaltado sea, nos ordenó calcular meses y años y dijo: “Este mes es para ustedes, cabecera de meses” (Exodo 12:2)

A partir de este precepto se determinan los meses de 29 o 30 días (que son lunares) y los años de 12 o 13 meses[4], que permiten que los años lunares que tienen 354 días, 8 horas, 48 minutos y 36 segundos puedan compatibilizarse con los años solares que tienen 365 días, 6 horas y 48 segundos.

De esta manera se logra que las estaciones coincidan con el lapso apropiado y que Iom Kipur no caiga en Viernes o en Domingo.

 

154.-DESCANSO SABÁTICO (“SHEBITAT SHABAT”)

            Es el precepto con el cual se nos ordenó cesar (el trabajo) en Shabat, y es lo que

Él, exaltado sea, dijo: “Y en el séptimo día descansarás” (Exodo 23:12)[5].

Dice Maimónides que el objetivo del Shabat es obvio y no exige elaboradas explicaciones. Un séptimo de la vida de todo hombre, grande o pequeño, transcurre envuelto en paz y armonía, libre de la angustia por los problemas y abstraído de la aflicción. Esto es lo que el Shabat logra, en adición a la perpetuación y confirmación de la insigne doctrina de la Creación Divina (Moré Nevujim 3:43).

Este precepto debe ser observado por hombres y mujeres en todo lugar y en todo tiempo.

 

(Continuará)

 

[1] De acuerdo a la opinión de Najmánides, este y los tres que siguen a continuación no pueden ser enumerados como preceptos individuales. A su criterio, sus señales son sólo detalles de los Preceptos Negativos que nos prohíben comer seres impuros.

[2] Ver Mishné Torá, Leyes de Alimentos Prohibidos, Cap.1, Ley 16

[3] Escamas y aletas

[4] Los años de 13 meses son llamados embolismales  (Shaná Meuberet) y se insertan 7 en un ciclo de 19 años lunares: 3º- 6º- 8º- 11º- 14º- 17º- 18º.

[5] Este mandato incluye a animales y esclavos. Además, nuestros Sabios decretaron que está prohibido decirle a un no judío que realice para nosotros alguna labor (prohibida) y dicha prohibición se llama “shevut”  Debe tenerse presente que el concepto de trabajo, en la ley judía, tiene su propia definición, no necesariamente ligado al esfuerzo físico.