Cartillas de judaísmo

Cartillas de judaísmo

13.- ORTODOXOS, CONSERVADORES, REFORMISTAS, RECONSTRUCCIONISTAS, ¿POR QUÉ NO PODEMOS SER SIMPLEMENTE JUDÍOS?

“Tengo un primo que es Ortodoxo”, contó Jason. “Lo visitamos el Domingo pasado. El es muuuuuuy religioso. Pero no entiendo todo esto. ¿Qué es Ortodoxo? ¿Qué es Conservador? ¿Qué es Reformista? ¿No puedo ser solo Judío?”

De acuerdo con la narración de la Torá, cuando el Pueblo de Israel abandonó Egipto, viajaron por el desierto durante cuarenta años. Durante ese tiempo D’os los alimentó con algo llamado “maná”. La Torá no nos dice mucho acerca del maná. Más tarde, los eruditos se preguntaban que sabor tendría. El maná, se imaginaban, tenía el sabor que cada persona quería sentir. Para una guagua, era como leche dulce; para un niño, como caramelo; para un adulto, como un suculento alimento. Era la misma materia, pero le sabía diferente a cada persona. ¡Comida milagrosa!

Cuando estos mismos Israelitas llegaron al Monte Sinaí, de acuerdo a la Torá, D’os les habló. Nuevamente, los eruditos se preguntaron ¿cómo sonaba la voz de D’os? Ellos presentaron una respuesta similar. Todos oyeron la voz de D’os, pero cada persona escuchaba la voz que necesitaba oír. Algunos escucharon una voz suave y gentil. Algunos escucharon una voz imperativa y potente. ¡Voz milagrosa!

Siempre ha habido diferentes formas de ser Judíos. Diferentes formas en que el Pueblo Judío experimentaba a D’os y celebraba su condición Judía. Hace dos mil años, había grupos llamados Saduceos y Fariseos, cada uno enseñando su propia forma de ser Judío.

El Talmud está repleto de argumentos y desacuerdos entre los Rabinos y estudiosos sobre el significado de la Torá y de lo que D’os espera de nosotros. Algunas veces nuestras diferencias se volvían extremas. Cuando el gran erudito Maimónides escribió su libro de pensamientos Judíos, otros Rabinos estaban tan en desacuerdo con el, que los quemaban.

Siempre ha habido diferentes formas de ser Judíos. Algunas personas encuentran esto terriblemente frustrante. Creen que las diferencias son una debilidad y que deberíamos unirnos en torno a un conjunto uniforme de creencias y prácticas. La cuestión es: ¿cuáles creencias y prácticas? Y más allá de eso, ¿que pasaría con aquellos de nosotros que no estemos de acuerdo con ellas? Si hubiese una sola forma de ser Judío, una sola forma de conocer a D’os y celebrar la vida Judía, aquellos de nosotros que no las aprobáramos o estuviésemos en desacuerdo, tendríamos que partir. Imagínate ir a un restaurante done el menú tiene un solo plato y, justamente, a ti no te gusta. Frustrante como son, justamente estas diferencias entre nosotros son las que realmente nos han permitido permanecer juntos como pueblo y como religión estos últimos miles de años.

En nuestro tiempo, tenemos cuatro “movimientos” mayores en el Judaísmo: Ortodoxia, Conservador, Reforma y Reconstruccionista. Todos estos movimientos incluyen Judíos serios que viven fielmente de acuerdo a la tradición Judía. Los Judíos Ortodoxos no son “más Judíos” o “más religiosos” que los Judíos Reformistas. Lo que diferencia a estos movimientos son sus respuestas a la siguiente pregunta: ¿Qué se espera de nosotros como Judíos? Y no creas que los desacuerdos son sólo entre movimientos. Dentro de cada movimiento hay una enormidad de debates, desacuerdos e, incluso, conflictos.

(Continuará)