Cartillas de judaísmo

Cartillas de judaísmo

13.- ORTODOXOS, CONSERVADORES, REFORMISTAS, RECONSTRUCCIONISTAS, ¿POR QUÉ NO PODEMOS SER SIMPLEMENTE JUDÍOS?

(Contunuación)

El Judaísmo Ortodoxo enseña que la Torá y todas sus tradiciones, nos fueron dadas por D’os. D’os espera que nosotros obedezcamos esas leyes y tradiciones. La palabra “ortodoxo” significa “de acuerdo a la ley”. Hay varias formas de Judíos Ortodoxos, dependiendo de como equilibran el vivir de acuerdo a las leyes tradicionales y ser parte de este mundo. Tengo, por ejemplo, amigos Ortodoxos que no poseen televisión, nunca ven películas y nunca leen libros o revistas que no sean de su comunidad Ortodoxa. Se visten en forma mucho más modesta que nosotros y tratan de tener que ver lo menos posible con el “mundo exterior”. Mis otros amigos Ortodoxos se visten y actúan como lo hago yo. Ellos participan en todos los campos de la vida moderna, pero guardando cuidadosamente las leyes y tradiciones del pueblo Judío. Son fanáticos del béisbol. Van a los estadios, pero llevan su propia comida kasher. Mi amigo usa una gorra de béisbol y, bajo ella, una kipá negra. Lo que los hace a todos ellos ser Ortodoxos, es su creencia de que guardando las leyes de D’os, cada acto de vida se convierte en una expresión de cercanía a D’os.

El Judaísmo Conservador también cree en que las leyes y tradiciones vienen de D’os. Pero el Judaísmo Conservador cree que D’os dio esas leyes y tradiciones a los seres humanos, depositando en ellos la importante tarea de interpretarlas, ajustarlas y modificarlas en cada generación. El significado de “Conservador” es el mismo que “cuidador”; protegiendo y guardando algo a salvo. Conservamos las leyes de D’os asegurando que cumple con los tiempos y necesidades de cada generación.

Uno de los cambios más importantes que el Judaísmo Conservador introdujo a la ley y tradición Judías, tiene que ver con el comportamiento de las mujeres en la sinagoga. Durante la mayor parte de la historia Judía a las mujeres no se les permitió ser líderes, rabinas o jazanitot. Los rabinos Conservadores estudiaron esto cuidadosamente y decidieron que esta exclusión no era justa, que era inmoral excluir gente debido a su género y poco práctico el limitar a quienes pueden ser rabinos o jazanim, excluyendo a la mitad de la población. Las mujeres tienen el mismo nivel de capacidad que los hombres para servir como líderes, profesoras e intérpretes de la sabiduría de la tradición. En consecuencia decidieron cambiar la ley. Y ahora hay mujeres que se desempeñan como rabinas, jazanitot y líderes, en casi todas las sinagogas Conservadoras. Lo que los hace Conservadores es su creencia de que D’os espera que nosotros “engrandezcamos” las leyes y tradiciones para mantenerlas vivas y fuertes.

El Judaísmo Reformista cree que cada Judío debe encontrar su propia forma de experimentar a D’os y celebrar el ser Judío. Las tradiciones y modas de la práctica Judía son como una enorme biblioteca en la que los Judíos pueden elegir la forma de acercarse a D’os y al pueblo Judío. El Judaísmo Reformista cree que hay mandamientos cuando tienen que ver con la ética Judía. Pero, contrariamente al Judaísmo Ortodoxo y Conservador, el Judaísmo Reformista cree que no hay “leyes” que rijan la vida ritual Judía. La vida ritual de cada uno es materia de elección personal, en que cada cual decide como acercarse a D’os.

Debido a que el Judaísmo Reformista no es obligado por leyes rituales, el Movimiento Reformista fue el primero en cambiar la forma de participación de las mujeres en la sinagoga. El Movimiento Reformista fue el primero en ordenar mujeres como rabinas y jazanitot.

De acuerdo con el Judaísmo Reformista, los Judíos eligen lo que les hace sentido; por lo tanto, el Judaísmo cambiará naturalmente de generación en generación. Ese es el significado de “Reforma”, una tradición que está siempre en proceso de crecimiento y cambio. El Judaísmo Reformista cree que esta elección debe ser una elección inteligente, de manera que requiere que los Judíos estudien cuidadosamente las enseñanzas y prácticas Judías para hacer sus elecciones.

Una idea central del Judaísmo Reformista es la responsabilidad Judía de hacer tikún olam, ser socios de D’os en la reparación del mundo. El Judaísmo Reformista ha sido siempre muy activo en programas de ayuda a los pobres y sin hogar; no sólo porque es hacer lo correcto, sino como una forma de ser Judío, una forma de acercarse a D’os.

El Judaísmo Reconstruccionista fue creado por un gran pensador Judío norteamericano, Mordejai M. Kaplan. Kaplan creía que la religión es la creación de una comunidad humana que se imagina como debe ser el mundo. La primera y más importante verdad acerca de ser Judío, enseñó Kaplan, es perteneciendo al pueblo Judío y compartiendo su vida. El Judaísmo, enseñó, no era sólo religión, sino todas las cosas que hacen los Judíos para expresar su conexión con el pueblo Judío, incluyendo literatura, música, arte, comida, política, etc. El Judaísmo, enseñó Kaplan, es una “civilización”. Y, porque el pueblo Judío está cambiando siempre, el Judaísmo también está siempre cambiando.

Si miras alrededor en tu sinagoga, aunque no sea Reconstruccionista, puedes notar el impacto de Mordejai M. Kaplan. Cuando tus abuelos tenían tu edad, la sinagoga era, básicamente, un lugar donde la gente rezaba. Ocasionalmente, la sinagoga podía ser también una sala de clases o un lugar para casamientos, pero principalmente era un lugar para rezar. Mira todas las cosas que se hacen en una sinagoga en la actualidad: clases de baile, conferencias sobre vida familiar, programas de música Judía, escuela de parvularias, grupos de apoyo a los deudos, grupos para adolescentes, grupos para gente mayor, grupos para parejas, grupos para solteros. ¿Por qué sucede esto en la sinagoga? ¿Qué tiene todo esto que ver con Judaísmo? Fue idea de Mordejai Kaplan que el Judaísmo es más que sólo religión. Judaísmo es todo lo que acerca a los Judíos, y la sinagoga es el lugar para todo eso.

¿Alguna vez has escuchado una orquesta tocando una pieza de música? Mientras escuchas, te das cuenta que los músicos tocan lo mismo. Lo que hace interesante a una orquesta es que cada instrumento, cada músico, está tocando algo diferente. Y aún así, todo combina en un magnífico sonido. Quizás, eso es lo que D’os escucha cuando todos nosotros practicamos el Judaísmo en nuestras diferentes formas. Para nosotros, suena como conflictos y contradicciones. Pero D’os escucha las armonías y melodías y disfruta la música.