Parashá de la semana

B”H

Vaietzé

Un viaje milenario…

 

Nuestra Parasha comienza con la salida de Iaakov en la búsqueda de un destino para su vida.

Nos relata la Torah que en el trayecto tuvo un sueño en el cual una escalera llegaba al cielo con ángeles subiendo y bajando.

En el extremo superior se le presenta D”S por primera vez a Iaakov como el D”S de sus padres y le asegura que la tierra donde esta se las dará a sus descendientes.

Nos llama la atención que no aparece ningún pedido previo de Iaakov para tal promesa y que súbitamente D”S lo incluye en el relato familiar y más aun en el destino de todo un pueblo.

Aquí nos damos cuenta que este viaje no es un viaje menor, sino que el definirá el futuro para las generaciones futuras.

D”S conoce de antemano los futuros años de Iaakov en la tierra de Lavan y las tentaciones que surgirán en la vida de nuestro Patriarca.

Cuales serán esas tentaciones?

Aparece aquí el peligro que Iaakov se olvide de sus raíces y se adapte a la vida cómoda en tierras lejanas y que priorice la riqueza a su identidad.

D”S le anuncia en ese momento que ninguna circunstancia le debe hacer olvidar la pertenencia a un destino común junto a su familia.

Hasta aquí el viaje podría aparecer como un viaje individual. Ahora todos nosotros como descendientes de Iaakov viajamos con él.

Todos nosotros podemos perdernos en este viaje, priorizando la comodidad y la seguridad ,a un destino común.

La Parasha nos marca que compartimos todos los judíos del mundo un viaje en común que es la pertenencia a un pueblo vivo y que mira hacia adelante.

En las circunstancias dramáticas que vivimos en nuestra Medinah, en la cual muchas familias soportan a diario la violencia injustificada, el mensaje es claro y contundente.

Compartimos un pasado, presente y futuro en común.

Somos hermanos y nada nos aparta del “viaje” en común.

Por eso, cuando leemos en el versiculo15:

…”Yo estoy contigo. Yo te protegeré dondequiera que vayas y te traeré de vuelta a este suelo. No me apartaré de ti hasta haber cumplido plenamente esta promesa para ti”…, sentimos que D”s Nos habla a todos nosotros en estas circunstancias.

La protección divina es para nuestras familias en toda la tierra de Israel y en la Diaspora.Es para nuestros jaialim que arriesgan sus vidas para el bienestar de todos.

Para los judíos que vivimos en la diaspora, la tentación de no sentirnos parte de un proyecto en común es la misma que pudo haber sentido Iaakov en la Parasha.

D”S le da un sentido y una dirección a esa travesía .Él no se apartara hasta cumplir plenamente la promesa que le hizo a nuestros Patriarcas.

El compromiso es no apartarnos nosotros de dicha promesa y alimentar con Mitzvot dichos compromisos. Una de ellas es el permanente apego a Eretz Israel y su gente

Tenemos una vida en común que debemos afirmar a lo largo de toda nuestra existencia individual y comunitaria.

La Tora nos relata que luego del sueño:…”Iaakov salió vivamente y se dirigió hacia la tierra de la gente del Oriente…”.

Pareciera que Nuestro Patriarca retomo sus fuerzas y si antes se acostó temeroso, ahora recobro sus fuerzas.

Cual fue el motivo de esta renovada fuerza?

Fue solamente el mensaje de D”S que lo protegería?

El sentido de pertenencia que le dio D”S A Iaakov fue el que le permitió entender hacia donde se dirigía y cuáles eran los objetivos en su vida.

La alegría y la fuerza de saber quiénes somos y cuál es el sentido de este viaje milenario es el mensaje para nuestro presente.

Nos sentimos orgullosos de pertenecer a un pueblo que en circunstancias difíciles entiende el sentido y la dirección hacia dónde dirigirse.

Shabat Shalom U Mevoraj

Gustavo Kelmeszes.

Rabino del Círculo Israelita de Santiago.