cabecera_parasha-de-la-semana

Parashá de la semana

B”H

Parashá Vaikrá

El llamado personal…

En nuestra Parashá D”S llama a Moshé a la Tienda del Encuentro y le comunica las leyes de los Korbanot, ofrendas de animales y vegetales traídas al Santuario.

Estas incluyen: 1-La “ofrenda de elevación” (olá) que es totalmente incinerada para D“S en el fuego del Altar

2-Cinco variedades de “ofrendas vegetales” (minjá) preparadas con harina fina, aceite de oliva y olíbano

3-La “ofrenda de paz” (shlamím), cuya carne era comida por aquél que traía la ofrenda, mientras que ciertas partes eran quemadas en el Altar y otras entregadas a los Kohaním (sacerdotes)

4-Los diferentes tipos de “ofrendas de pecado” (jatat) traídas para expiar por transgresiones cometidas erróneamente por el Sumo Sacerdote, la comunidad entera, el rey o un judío ordinario

5-La “ofrenda de culpa” (asham) traída por una persona que obtuvo beneficio de la propiedad del Santuario, o por quien tiene duda de si transgredió una prohibición divina, o por quien “traicionó a D“S” a través de jurar en falso para defraudar.
Las leyes de los Korbanot son precedidas por un llamado de Dios a Moshé (Vaikra) del cual toma el nombre el tercer libro de nuestra Tora.

Leemos en el Capitulo 1, versículo 1:

“D“S llamó a Moshé, hablándole desde la Tienda de Comunión. Él dijo:”
El tipo de formulación del versículo en el cual primero llama a Moshé y luego le habla llamo la atención a nuestro exegeta Rashí, el cual nos explico que no era una duplicación, sino que antes de hablarle lo llama a Moshé para luego hablarle, como una muestra del cariño y afecto de D“S por Moshé.

Así se hablan entre ellos los Ángeles del cielo, como por ejemplo en Isaías (cap. 6) que se llaman uno al otro y luego hablan entre ellos.

¿El llamado a Moshé era simultáneo a todo el pueblo?

Rashí nos explica que la voz llegaba a los oídos de Moshé directamente y todo el pueblo no escuchaba.

Entre llamado y llamado de D“S a Moshé había un espacio de tiempo.

¿Porque se producía esto?

Una respuesta posible es para que Moshé tenga el tiempo de analizar e interpretar los dichos divinos. No actuaba como una especie de traductor simultaneo de D“S, sino que tenía tiempo de analizar y pensar en lo que había escuchado.

Se nos presenta entonces una cuestión sumamente importante para entender la palabra de D“S en nuestro mundo y el fenómeno de la revelación Divina.

La palabra de D“S se reveló a Moshé en el desierto, fundamentalmente en el monte Sinaí.

Dicha palabra no fue la que escucho el pueblo de Israel directamente, sino que existió la participación Humana para interpretar y explicar el contenido de la misma.
Nuestro maestro Abraham .Y.Heschel lo dice en estos términos: existió un mínimo de revelación y un máximo de interpretación.

Así nos explica que la revelación fue un suceso único e irrepetible, al cual el ser humano a lo largo de las generaciones le puso su interpretación.

Este análisis le brinda al ser humano un desafío constante que es tratar de interpretar la palabra de D“S lo más cercana a los designios de D“S.

No nos podemos arrogar el derecho de hablar en su nombre. El mal del fundamentalismo religioso es creer que hablamos su palabra directamente

Lo que aprendemos de nuestra Parasha a estar alerta de aquellos que hablan como si ellos mismos fueran D“S.

El modo de interpretar la palabra de D“S es peculiar de cada generación y esto nos aleja del peligro de creer que hay una sola palabra siempre y “nosotros” la sabemos.

La humildad del hombre de fe es tratar de reflejar la palabra De D“S en sus actos y en su vida, sintiéndonos que Él nos guía.

Nuestra visión Masorti del judaísmo le otorga a cada generación una función en tratar de descifrar la palabra de D“S.

La incapacidad de nuestra generación de acercarse a D“S proviene de no tomar el desafío de hacer todos los esfuerzos necesarios para preguntarse qué quiere D“S de nosotros.
La deserción es producto de la creencia del ser humano contemporáneo que D“S no tiene nada para decirme a mí de modo personal.

Reforzar la idea del llamado-“Vaikra” a cada uno de nosotros es retomar aquella palabra que fue dicha por D“S a Moshé en el desierto y está hoy más vigente que nunca.

Shabat Shalom U Mevoraj

Gustavo Kelmeszes.

Rabino del Círculo Israelita de Santiago.