Parashá de la semana

B”H

Matot-Masei

Un futuro con raíces…

Al inicio de Parasha Masei se exhibe una larga lista de los cuarenta y dos lugares por los que el pueblo de Israel acampó en su travesía por el desierto. La Torá cuenta que D”S ordenó a Moshé escribir esta lista y Moshé lo hizo.

Leemos en el capitulo 33, versículo 2:

Moshé registró las salidas de ellos según las marchas por orden de D”S . Éstas fueron sus marchas, según sus salidas.

A primera vista aparece una duplicación en la escritura de Moshé, ya que se nombran primero las salidas y luego las marchas para repetirlas después.

La única y gran diferencia es que el orden es distinto.

¿Cuál es la diferencia de registrar primero las salidas, según las marchas?

Nuestros sabios nos explican que definir de donde salimos a partir de saber a dónde vamos nos da una idea de futuro y de proyecto a construir.

Aquí el énfasis no es solo en el registro concreto del viaje, sino en la posibilidad de darse cuenta que la salida de Egipto tenía un propósito definido ,que significaba el proyecto de un pueblo con una ley que los unificaba y la posibilidad de la entrada en la tierra de Israel.

La salida de Egipto no tendría sentido solo como una posibilidad de libertad sin el proyecto de la renovación del pacto con D”S a través de la entrada en la tierra prometida.

¿Porque luego cambia el orden y aparece las marchas, según las salidas?

Aquí aparece el concepto de las raíces y la tradición que le dan un sentido al viaje.

De nada vale el trayecto sin el reconocimiento de dónde venimos y cuáles son nuestros fundamentos.

No solo es la salida de Egipto, sino el concepto que el viaje del pueblo de Israel tiene un origen y fundamento previo que es el pacto de D”S con Abraham.

En la vida del pueblo de Israel a través de su historia ambos sentidos son importantes.

Las marchas representan la idea de un futuro que nos compromete y nos da proyección como pueblo. Sin una aspiración permanente a donde llegar, no hubiéramos sobrevivido a las vicisitudes de la historia.

Pero esto no basta. Nuestro futuro se enraíza en una tradición que nos pertenece y no podemos dejar de lado. Es nuestra brújula y nuestro modo de renovarnos sin perder los fundamentos de nuestra existencia.

La combinación entre futuro y renovación con raíces e historia es la manera de afirmar continuamente los valores de nuestro pueblo.

Nuestra Ideología Masorti retoma estos fundamentos y nos explica que la Halajá-Ley Judía-se basa en la capacidad de basarnos en las fuentes tradicionales y entender el mundo en el cual vivimos.

La respuesta a los desafíos que el presente nos impone es rescatar el cumplimiento de Mitzvot como un fundamento esencial que nos posibilite darle un sentido de pertenencia a un tronco común que se basa en los valores fundamentales de nuestra Torá.

Esto no implica quedarse atado al pasado sino aspirar a un futuro con una dimensión valórica que la fundamenta y la sostiene.

Nuestras “marchas” están ligadas a nuestras “salidas” y es por eso que creemos en un judaísmo vigente y actual, que nos permita vivenciar en todas sus dimensiones nuestra forma de vida.

Ser judíos desde una visión Masortí nos ayuda a profundizar en el estudio de nuestras fuentes.

Investigar sus diferentes sentidos. Bucear en sus complejidades.

Pero no somos un movimiento “Académico”, sino aspiramos al cumplimiento y la vivencia de las Mitzvot como una forma de afirmar el compromiso milenario con el Pacto divino.

Nuestras “marchas” fueron y serán numerosas.

Seguiremos marchando por los caminos de la historia, para seguir reconociéndonos en un pasado, presente y futuro compartido.

Shabat Shalom U Mevoraj

Gustavo Kelmeszes
Rabino Círculo Israelita de Santiago.