Parashá de la semana

B”H

Vaigash

…”El alimento espiritual en nuestras vidas”…

Nuestra parashá nos relata el reencuentro de Yosef con sus hermanos .
No hay reproches ni pedidos de explicacion de Yosef a sus hermanos.
El les explica que todo lo ocurrido fue una determinacion de D”S para salvar a la familia de la hambruna que azotaba a toda la region.

Les pide que vayan a buscar a su padre ,que se encuentra en Eretz Cnaan y que lo traigan a vivir a la tierra de Goshen junto a todos los descendientes.
Israel accede a ir a Egipto y la tora nos cuenta el emotivo reencuentro con su padre.
Leemos en la parasha:

Yehuda se adelanta para observar la tierra de Goshen donde viviran de aqui en adelante.El verbo utilizado “Leorot’ significa mostrar algo.También tiene otra acepción que tiene que ver con educar.

Nuestros exegetas basados en esta acepción, interpretaron que Yehuda se adelanto para inaugurar previo a la llegada de sus hermanos un Beit Midrash, una casa de estudios.

Sabemos que toda interpretación es metafórica y que seguramente Yehuda no inauguró una casa de estudios ,pero entendemos la importancia en la tradición exegética de enfatizar la importancia de la educación ”Limud torah”.

¿Porque quisieron resaltar que establecerían un lugar de estudio?

La llegada a Egipto marcaba el comienzo de la vida fuera de la tierra prometida.
El contacto con la cultura idolatra generaría en el pueblo de Israel tentaciones y desconcierto..

¿Como preservar mi cultura y costumbres en un ambiente desconocido?

Los sabios que interpretaron nuestra torá sabían que ese era un dilema en todas las épocas que el pueblo judío vivió en la diáspora.

Nosotros sabemos que ese es un dilema vigente para nosotros en el siglo veintiuno.

¿Cuales son las condiciones necesarias en nuestro tiempo que nos permiten vivir una vida judía en el siglo de la información y la cultura de masas?

Vivir como judío Masortí en la diáspora implica el desafió de integrarse a lo mejor de la cultura de nuestro tiempo y al mismo tiempo no perder nuestra esencia.

Tradición y cambio son dos polo dialécticos que no siempre se definen de la misma manera.

La tradición para nuestro modo de pensar se caracteriza por dar a las nuevas generaciones un mensaje de un judaismo actual, basado en las Mitzvot, que nos permite integrar nuestra vida cotidiana con el mandato Divino.

Dicha integración no es automática y debemos aprender a internalizar el contenido de las Mitzvot con los desafíos que nuestra sociedad nos presenta.

Un judaísmo que no enfrenta activamente las nuevas problemáticas aparece como anquilosado y fuera de foco. La religión se debe alejar de ser una ”reliquia”. Para convertirse en algo vivo y en movimiento.

El énfasis en la educación que mencionamos es la llave para actualizar constantemente los contenidos judaicos.

Aquí aparece el otro polo del dilema: actualizar los contenidos judaicos no significa adaptar los contenidos a un patrón prefijado de lo que es bueno y deseable en nuestra vida contemporánea.

¿Quién fija ese patrón de contenidos?
¿Cuál es la filosofía que los sustenta?
¿Es esa cosmovisión la que pretendemos para las nuevas generaciones?

Estos y otros muchos interrogantes debemos analizar y profundizar para arribar a un dialogo fecundo entre tradición y modernidad.

No es un dialogo cerrado y con respuestas dadas de antemano.

Es una revisión constante de nuestra vida judía contemporánea.

En este sentido no debemos reducir la problemática a una dimensión intelectual o racional.
La vivencia judaica basada en las Mitzvot es el alimento necesario del espíritu que le da un sentido y una orientación a nuestra vida.

El pueblo de Israel en Egipto tenia asegurado el bienestar material.

El desafió era y es el ”alimento espiritual” que nos permite seguir siendo lo que somos, aun en condiciones de adversidad y tentaciones, “Leorot” es mostrar un camino a las nuevas generaciones que nos piden vivir una vida judía significativa.


Shabat Shalom U Mevoraj
Rabino Gustavo Kelmeszes