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¿QUIEN TODAVÍA CREE EN D’OS?
¿Por qué
debo creer yo en D’os?
¿Por qué
debe alguien hacerlo?
Billy
era reconocido por todos por ser el chico mas listo del
curso. Por diversión, él desarmaba computadoras y las armaba
nuevamente.
El
pasaba la mayor parte del tiempo en el Colegio Hebreo
leyendo ciencia ficción.
Un día
con el rabino en la sala, consideró que era una oportunidad
para dejar en claro algunas cosas.
"Rabino,
yo creo en la ciencia. Yo creo en la evolución. Yo creo en
la naturaleza. Pero yo no creo en D’os. ¿Por qué debo creer
yo en D’os? ¿Por qué debe alguien hacerlo? ”
Un rabino,
conocido mío, una vez preguntó en una clase de adolescentes:
"¿Cuántos de ustedes creen en D’os?" Ninguna mano se
levantó.
"¡Rabino,
ya nadie cree en D’os!", explicaron.
El rabino
quedó acongojado. Eran buenos muchachos. Estaban
involucrados en la vida de su sinagoga. ¿"Como pueden no
creer en Dios?" se sorprendió. Así que gastó el resto de la
clase tratando de convencerlos. El les expuso todo tipo de
pruebas y argumentos filosóficos impresionantes. Pero al
final de la clase, los jóvenes le dijeron: “Buen intento,
Rabí. Pero nosotros aún no creemos en D’os”.
El rabino
se fue a su casa esa noche con un terrible dolor de cabeza.
Ese curso realmente lo deprimió. El volvió la semana
siguiente para hacer su clase. Esta vez, planteó una
pregunta diferente: ¿" Cuando en sus vidas sintieron que
D’os estaba cerca de ustedes?"
Cada niño en la clase tenía una respuesta.
Un muchacho
dijo:" Cada viernes por la noche, mi mamá enciende las velas
para Shabat. Ella recita una plegaria en silencio y sus
ojos se llenan de lágrimas. Y, de algún modo, sé que D’os
escucha sus rezos."
Otro estudiante dijo:"Cuando mi abuelo murió, toda la
familia vino al cementerio. Nos paramos alrededor de su
sepultura y se contaron historias de su vida. En cierta
forma supe, entonces, que D’os estaba cerca."
Una niña contó: “Este último verano, yo y mi familia
viajamos a Israel. Al mismo tiempo que aterrizó nuestro
avión; lo hizo otro, con Judíos que venían de Rusia u otro
lugar. Esa gente estaba tan contenta de llegar a Israel
que, al bajar, se arrodillaban y besaban el suelo. En ese
momento supe que D’os estaba cerca."
¿Alguna vez has sentido que D’os estaba cerca tuyo? Creo que
casi todos, en uno u otro momento, hemos sentido la cercanía
de D’os Esos son, con frecuencia, los momentos mas potentes
en nuestras vidas. Esos son los momentos que nos hacen
saber que nuestras vidas son especiales. Podemos ignorar
como es D’os. Podemos carecer de palabras para describir a
D’os. Pero tenemos una fuerte sensación de que D’os está
cerca.
Hace
algunos años me diagnosticaron cáncer. Mis doctores me
dijeron que no me quedaba mucho tiempo de vida. Una
operación de emergencia fue seguida por meses de tratamiento
muy desagradable. Este fue el tiempo más terrorífico de mi
vida. Comencé a preguntarme si habría un D’os que se
preocupara por mi. Y entonces conocí a Charles. Charles
era enfermero de noche en el hospital. El y yo veníamos de
mundos diferentes: Yo, un Judío de California; él, un
Afro-Americano Bautista de Alabama. Pero cada noche,
Charles venía a mi habitación en el hospital para cuidarme.
Cuando me quejaba, lo que sucedía a menudo, el me contaba
chistes. Cuando tenía dolor, me hacía sentir mejor.
Cuando no quería tomar mi medicina, él me retaba. Cuando
tenía miedo, me dio ánimo e inspiración. Cada mañana, él
venía a chequearme por última vez y a dejarme un
pensamiento para el día."¡Usted tiene fe ahora, Rabino!",
decía. Ninguna cantidad de dinero en el mundo podría pagar
a Charles lo que él hizo por mí. Y así como luché contra
este cáncer, descubrí que el mundo estaba lleno de gente
como Charles. Esto es lo qué la Biblia expresa cuando dice
que las personas “son creadas a imagen de D’os" (Génesis
1:27). A través de su bondad, sentimos la cercanía de D’os.
Creer en
D’os no es asunto de aceptar una idea abstracta. Creer en
D’os significa reunir esos momentos en que se siente Su
cercanía y considerarlos seriamente. Significa recordar esos
momentos, apreciarlos y atesorarlos. Significa
perseguirlos y aprender de ellos.
¿Como
encontramos esos momentos tan importantes? Si queremos un
momento con la mamá o el papá, sabemos como encontrarlo. Si
queremos un momento con un profesor, podemos ir después de
la clase a su encuentro. ¿Como conseguimos un momento con
D’os?
A través de generaciones de historia Judía, muchos Judíos
han tenido momentos en que sintieron la cercanía de D’os.
Porque esos momentos fueron tan importantes, ellos quisieron
compartirlos con nosotros. Así que dejaron detrás una
huella que podemos seguir. La huella está marcada por una
línea especial de palabras que usted seguramente conoce:
Baruj Atá
Adonai, Eloheinu Melej Haolam.
Bendito
eres Tú, Hashem, D’os nuestro, Rey del Universo
Esto lo
llamamos una brajá - una bendición - es más que un
rezo. Es una huella mostrándonos el camino a seguir para
encontrar un momento con D’os. Lo qué viene a continuación,
en la brajá, es más importante - la descripción del momento
con D’os. Por ejemplo:
Baruj Atá
Adonai, Eloheinu Melej Haolam, Hamotzí Lejem Min Haaretz
Bendito
eres Tú, Hashem, D’os nuestro, Rey del Universo, Que Sacas
el Pan de la Tierra.
Como algo
tan regular y monótono, como comer un sándwich en el
almuerzo, puede llegar un momento en que se sienta la
cercanía de D’os.
Alimentar
al mundo, nos dice esta brajá, es algo que D’os
hace. Pero es, también, algo que nosotros podemos hacer.
Nosotros podemos obtener alimento. Podemos preparar
comida. Podemos alimentar gente hambrienta. Y cuando
nosotros hacemos eso, compartimos con D’os el trabajo de
alimentar a gente y, entonces, sentimos la cercanía de D’os.
Cerca de
nuestra sinagoga, hay un refugio para familias sin hogar.
Varias veces al año, integrantes del grupo juvenil de
nuestra sinagoga van allí a preparar y servir comida. En
una ocasión pregunté a los niños qué se sentía al compartir
una comida con gente que no tiene nada, sólo hambre y
necesidades. Un de niño contestó: " Yo tenía un cucharón
de servir y D’os sostenía mi mano"
¿Como
encontrar momentos con D’os, como ese? Miramos las
brajot, las bendiciones, y seguimos el camino:
Baruj Ata
Adonai, Eloheinu Melej Haolam,
Pokeaj Ivrim;
Malbish Arumim;
Matir Asurim
Bendito
eres Tú, Hashem, D’os nuestro, Rey del Universo
Que otorga
vista al ciego;
Que viste
al desnudo;
Que libera
al confinado.
Estos son
momentos con D’os que esperan por ti. ¿Puedes hacer
cualquiera de estas cosas?
Creo que
D’os es real. Y que D’os no está lejos, en el cielo; D’os
está aquí mismo. ¿Como sabemos que D’os está cerca?
Sintiendo la presencia solícita de otros, de gente como
Charles. Y sintiendo nuestro propio poder para cuidar y
ayudar. Nosotros podemos ser las manos de D’os, los ojos de
D’os y los oídos de D’os en la tierra. Podemos traer a D’os
cerca de aquellos que lo necesitan, así como otros nos
acercan a D’os.
Finalmente,
la mayor pregunta no es " ¿Debería yo creer en D’os?” sino,
más bien, "¿Qué diferencia provoca el hacerlo?" ¿Qué
diferencia hace que haya D’os? Yo no creo que el asunto sea
simplemente aceptar que D’os existe y seguir vivir como
antes. El asunto está en ser una persona como Charles y
ofrecer el cuidado que Dios
necesita se
haga en el mundo, Porque cuando a nosotros eso nos importa,
D’os es real y cercano.